Sobre todo si la ves en TV. Porque, por lo demás, es el ejemplo claro del spaghetti-western de Sergio Leone (peyorativamente hablando, porque es un género mucho más realista que el norteamericano). Duros pistoleros, de miradas frías, calculadoras y sanguinarias, mucho humor (sombreros volando al aire en cada disparo), el ritmo pausado que exige un buen duelo, frases que suponen sentencias de muerte, sin perjuicio de grandes dosis de ironía y humor en un ambiente desolador y violento, etc. Tres hombres que se odian, pero que se necesitan para obtener una recompensa común. Especialmente destacaría en esta película nuevamente a un impagable Clint Eastwood, que por algo se decantaría después por protagonizar e incluso dirigir excelentes westerns.
Eso sí, Lee Van Cleef me gustó más en "La muerte tenía un precio", aunque su papel de Sentencia no es malo tampoco en un film que ha pasado a la historia del Oeste en parte por la banda sonora de Morricone.
spoiler:
Lo mejor, la "sociedad" que se montan "El rubio" (Eastwood) y Tuco "El Puerco" (Wallach) y todo el "teatro" que simulan para ganar beneficios económicos.
La frase del feo al cabo Wallace: "Me gustan los tíos gordos como tú, porque cuando caen de espaldas hacen mucho ruido".
Y el comienzo sin palabras, en el que no son necesarias porque ya intuyes que Lee Van Cleef va a liquidar a su víctima. Sólo hace falta tiempo, el necesario para que encima el muy gorrón se coma el rancho de su objetivo