|
"Crónica de una decepción anunciada"
Nos daba miedo ver esta película. Por un lado teníamos muy claro que era imposible hacer ni la más pequeña sombra a la película original de Mankievich del 1972, pero por otro lado, bastantes películas mediocres pagamos por ver, como para perdernos en pantalla grande al grandísimo Michael Caine, al endiosado y antaño magnífico Kenneth Branagh y porque no al prometedor aunque un poco histriónico ultimamente Jude Law.
Teníamos nuestros reparos al entrar al cine, pero decidimos que debíamos verla y darle una oportunidad y nos equivocamos.
La atmósfera que crea Branagh es irrisoria, excéntrica y casi ridícula. El guión está recortado y en donde en el otro film hay crudeza y mala leche, en este hay incredulidad y poca confianza.
De cualquier manera disfrutar de Michael Caine sigue siendo un lujo y tiene sus momentos de lucidez y Law también, porque no reconocerlo, pero los dialogos son flojos, no te crees a los personajes, las tecnologías de la domótica innecesarias y metidas con calzador y el tercer acto totalmente increíble y fuera de contexto. Además Law adopta una interpretación estrambótica e histriónica digna de un Jim Carrey pasado de alucinogenos en este acto final.
En fín, ya sabíamos donde nos metíamos y por supuesto "Siempre nos quedará... la versión de Mankievich".
umaestef 
|