Es una buena manera de contactar con la Historia de Irán, vista desde una única postura.
Es didáctica, es interesante, y está muy bien estructurada. Con momentos muy sugerentes.
Hay escenas, en las que la animación no tiene nada que envidiarle a un rodaje en carne y hueso.
Destaco algunos detalles que me han gustado:
- La crítica a la religiosidad desmesurada en Irán.
- La crítica al anarquismo de Europa occidental.
- La conversación con Dios.
Y no me ha gustado:
- El maniqueismo y la facilidad para presentarnos buenos y malos. ¿Lecciones de moralidad? ¿Qué moral?
- El desaparpajo de la pequeña Marji, con apenas ¿5 años? Quería saber y conocer la historia de su familia, y de su país. y todo lo entendía.
- Demasiada modernidad en la abuela, una abuela iraní en los años 80. ¿Tan liberal?
Una biografía y un retrato particular de una sociedad, a través de los ojos de una iraní, que emigra, huyendo del régimen islamista radical de su país, y acaba afincada en Francia. EL país de acopgida, al que le debe agradecer mucho, no es para criticarlo, aunque sea criticable. Más le dolerá a Marjane Satrapi, encontrarse con un Irán como el que tienen. Totalmente comprensible.
¿Preferimos una democracia consensuada con sus defectos, o una tiranía religiosa, dirigida por unos cuantos elegidos?
spoiler:
Un momento importante, desde mi perspectiva, es el cuando su tío muere, y en su conversación con Dios, Marji le dice que se vaya, que se vaya.... Pierde la fe, y comienza su nueva vida, alejada de dogmas y creencias, se enfunda su chupa "punk", y se va a comprar el disco de Iron Maiden.
Ruptura con el arcaismo islámico fundamentalista, y paso adelante, hacia la apertura occidentalista. Modernización.