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Toma esta película y corre a quemarla
Virgil Starkwell cree que la única forma de sacar adelante su vida es robando, pero hay un problema. Desde pequeño siempre ha sido el tonto del grupo al que siempre pillaban, y ahora, ya adulto, sigue sin saber dar el gran golpe y pasa por la cárcel innumerables veces.
Ópera prima de Woody Allen y, en mi opinión, muy alejada del humor ácido por el que se le conoce. Este filme no es más que una sucesión de gags dignos de "El guateque" de Peter Sellers, es decir, sin gracia alguna llegando a resultar odioso. Se le atisba en algunos momentos ese humor ácido que he comentado antes pero insuficiente para levantar esta cinta, que me empieza a demostrar que no hay nada como ser un director asquerosamente reconocido para calificar todas sus obras como estupendas, aunque algunas huelan a col hervida.
Seguiré, no obstante, dando un voto de confianza a Woody Allen. Se le puede perdonar por ser su primera película. A este enclenque hombre se le perdona lo que sea, hasta el hecho de liarse con la hija adoptiva de su ex mujer Mia Farrow. Ole sus huevos.
pato 
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