Está claro que la Segunda Guerra Mundial, y concretamente los horrores que los judíos tuvieron que sufrir a manos de los nazis, es de los temas más concurridos en el cine. El pianista podría ser una película más de este estilo, pero no. Su director, Roman Polanski, (que tuvo que sufrir en sus propias carnes la matanza que los nazis llevaron a cabo) nos muestra una visión diferente. Se centra en la vida del músico polaco Bladislaw Szpilman, que sobrevivió como pudo a esta catástrofe.
Con un gran Adrien Brody en el papel de Szpilman y un interesante reparto, Polanski nos lleva hasta la Polonia de los años 40, escenario de los momentos más duros de la guerra.
Con una buena fotografía y un guión adaptado muy bien adaptado de la biografía del músico. Un film digno de ver.
spoiler:
El pianista también nos enseña algo inusual en esta clase de films, y es que un oficial nazi (como las fieras), se amansa con la música de Szpilman, llegando al punto de protegerlo hasta que al fin la guerra acaba.