Película sobrecogedora y poética a partes iguales que retrata de manera fidedigna la situación de desgobierno y desolación en la que se encuentra sumida Afganistán tras la caída del régimen talibán, y sobretodo el clima de opresión sexista en que aun viven allí las mujeres. Toda esta realidad de dureza extrema nos es retratada a través de la mirada ingenua de su protagonista, único aspecto esperanzador de la cinta. La película adolece de un cierto desorden narrativo que tiene su explicación en la voluntad de su joven directora de reflejar simbólicamente el caos estructural del país. Entre ruinas, suras recitadas a voz en grito y burkas opresores se impondrá la imagen final, tan esperanzadora como cargada de simbolismo:
spoiler:
Los ancianos exhaustos y de mentalidad arcaica permanecerán sentados en el desierto cansados de caminar; las dos mujeres, por su parte, seguirán el trayecto en busca de un hogar donde cobijarse.