Un hombre solo en el desierto. Cicatrices visibles e invisibles. Negación de todo lo que le rodea. Nada existe a su alrededor. De pronto cae, alguien le recoge, y alguien que le quiere le tiende una mano... Que él teme agarrar, y no sabe por qué. Lo descubrirá.
Sobrecogedor ejercicio de cine. Puede que fuera mi predisposición pero la película, aun con un ritmo lento y pausado, me atrapó desde el primer minuto. Tono abstracto, pero sugerente y significativamente efectivo. No creo que nadie salga indiferente de esto.
Hacedme caso, si teníais a Nastassja Kinki como una rubia maciza echada a perder en "Velocidad terminal", mirad esta peli y os llevaréis una sorpresa muy agradable.
spoiler:
La escena del peep show es absolutamente maravillosa. La lógica del final también. Pero es que el protagonista es descomunal. Sostiene sobre su rostro toda la carga dramática del filme. Y me encanta el viaje de ida y vuelta, volver ha sido difícil, pero más aún decidir qué hacer cuando se ha llegado hasta el final. Cuando se lleva a Hunter para buscar a Jane, parece un recurso narrativo innecesario, y finalmente descubre que no lo es en absoluto.
En fin, pese a ser el spoiler, no quiero decir mucho más. Sólo que es maravillosa. De la época en que el Festival de Cannes premiaba películas por ser grandiosas, no para potenciar su imagen naif que tanta credibilidad, a mi modo de ver, le está haciendo perder.
Sed buenos y vedla sin el teléfono encendido.