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Heroico
Trasladar este libro a la pantalla se merece este título, puesto que de aquella obra literaria podíamos recordar, en principio, el fluir interno de los personajes llegando incluso a desnudarlos de la forma más descarada y cruel. Arte oscuro e intimista, la peli basada en el libro de Kundera decide cargar sobre sus hombros semejante desafío, y no sale mal parada.
Kaufman opta por obviar el famoso narrador en off, que si bien aparece en ocasiones no determina el conocimiento de los personajes por parte del espectador. En cambio, si decide introducir una enorme cantidad de silencios entremezclados con todo tipo de miradas sugerentes, entonces se va armando el perfil de los personajes no solo desde sus acciones, sino también desde la ausencia de los mismos. El ritmo de la peli es decididamente contemplativo, lo cual hace que en muchos pasajes perdamos la atención; también la duración de esta obra por momentos le juega muy en contra.
De todas formas, son licencias poéticas que se pueden ignorar, salvo una: en muchos casos, la obra de Kundera se apoyaba al cien por ciento en ese narrador lírico y ácido, capaz de hacer temblar los cimientos de la genialidad con sus reflexiones. En la peli este narrador no existe, y se pierden muchas cosas de valor sublime.
Juan Rúas 
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