Cierto es que no varía en nada su mundo neoyorkino particular, con todos sus tics incluidos. Acaso la certeza de que él ya no puede ser el protagonista de encuentros y desencuentros que incluyan sexo espontáneo, y resulte creíble.
Aprovecho la revisión del film para hacer la crítica, y se entienden menos las duras críticas que tuvo en su momento. Es objetivamente divertida, con escenas realmente hilarantes. Biggs cumple como Allen del s.XXI, al menos mejor que Kenneth en su día. Las estampas de N.Y. huelga decir que son preciosas, y con una luminosidad menos frecuente en la filmografía de Allen que gusta de enseñarnos el skyline más famoso del mundo en todo su esplendor.
Te deja un agradable sabor en el paladar al terminar.
Lo mejor: Allen como espoleta del protagonista, se reserva las mejores frases. La madre de Ricci.
Lo peor: Quizá un sobre-actuado DeVito. Aunque suele ser la marca de la casa.
spoiler:
Allen como judío miedoso pero beligerante pos 11/11/01 es realmente gracioso. Armas, armas... y claro, un kit de supervivencia.
Ricci desprende sexualidad en cada plano. Y esa madre dando coca al personal...