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Presta mucha atención.
Pocas excusas tuve parair al cine a ver esta película. Nolan ya me había cautivado con Memento y con su Batman, así que me gaste encantado los 6 euros de taquilla para disfrutar de El truco final.
La película está tratada como si de un truco de magia se tratara. Como bien dice, el truco consta de tres pasos, los cuales cumple el film a la perfección:
1. La presentación: la puesta en escena del film es cautivadora, logra atraer la atención del espectador, haciéndole curiosear acerca del desarrollo, de lo que es verdad y de lo que no es verdad, o de cómo los dos protagonistas, interpretados fenomenalmente por Bale y Jackman, van a intercambiar zancadillas y traiciones el uno con el otro.
2. El truco: la historia avanza pausada pero firmemente. Cada vez es más dificil parpadear.
3. El prestigio: la parte más importante. No basta solo con hacer el truco de magia, o hacer desparecer un objeto, hay que rematar la faena, o hacer aparecer el objeto de nuevo. Y así ocurre con la historia. Un climax bien resuelto, que se gana el aplauso del público, y un final, por no cambiar de tema, mágico.
Una vez más, Nolan me arranca poderoso escalofrío y una plácida sonrisa. Bale demuestra ser uno de los actores actuales mas consistentes, y Jackman que sabe hacer más cosas aparte de mutante con mala leche. La corte de secundarios, con Cain, Johanson, un curioso David Bowie, y por Andy "Gollum" Serkis, les acompaña de forma acompasada y notable.
Esperamos ansiosos su Caballero Oscuro, señor Nolan.
Aitor 
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