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La vieja leyenda de las almas gemelas
¿Quién no ha fantaseado con eso alguna vez? ¿Quién no ha jugado a buscar su media naranja, su ying o su yang, el lado vacío del alma?
La evolución de la búsqueda incansable de un hombre a sí mismo, la conclusión de que el espejo en el que alguien se encuentra no tiene su propio reflejo, la aceptación de la propia existencia...es lo mínimo que Hedwig and the Angry Inch puede ofrecer, pero por supuesto no es lo único ni lo mejor; lo realmente fantástico es que la realidad pueda llegar a ser tan sencilla como especial: "quizá es que no hay en el cielo más que aire y no hay ningún designio místico, ningún amante predestinado". Sí, exacto, la belleza de lo terrenal es inconmensurable, como también la de alguien que recoge los pedazos de una derrota y los vuelve a armar para construir algo hermoso y único, como Hedwig.
En un transcurso frenético y desorbitado, colorista y apabullante, podrán deleitarse al compás de canciones pegadizas e hipnotizadoras con un final singular y precioso, tras el que llegaran a creer que ya no importa si en algún rincón del mundo se encuentra su alma gemela, porque justo aquí y más cerca de lo que jamás soñó hay alguien que está dispuesto a señalarle el camino que se salía del mapa, el camino que estaba buscando y que él parece conocer como la sangre conoce su recorrido.
Una_de_ellos 
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