Hace ya más de 60 años que terminó la segunda guerra mundial y seguimos viendo películas apestosas de propaganda. Desde siempre, en todas las películas bélicas de la 2GM (pearl harbor colmó el vaso) he simpatizado con los soldados del eje, esperaba que pudiesen escapar o que mostrasen algo de humanidad, no porque esté de acuerdo con los ideales de sus naciones fascistas, simplemente porque me niego a creer que los soldados japoneses y alemanes sean tan tremendamente malvados, sádicos a la vez que torpes, estúpidos e incompetentes, poco más que unos monigotes que aparecen para que les disparen los americanos a la vez que suena una músiquita heróica. Esta es otra más de esas películas que así los representa, por otra parte, la historia de amor es cursi a más no poder. Le doy un 4 a esta película sólo por las esfectos especiales del bombardeo, aunque no explíca las razones que llevaron a Japón a realizarlo, simplemente, al malvado Yamamoto y al sanguinario emperador Hiro Hito se les ocurrió un buen dia de diciembre "despertar a un gigante"...
spoiler:
La parte final de la película no dista mucho de los documentales propagandísticos de los años 40, en especial el discurso final es de lo peor que he podido ver en el cine de los últimos años, en este discurso se pone a los japoneses como unos cobardicas "cagados", que se retiran allí donde van los americanos, cuando en realidad fue todo lo contrario, y además no se hace ninguna mención de como los americanos "terminaron" con esa guerra a la vez que con 185.000 civiles. En resumen, que ni unos son tan buenos ni los otros tan malos. También resaltar lo ridículamente fácil que es acabar con lo japones cuando, tras caer el avión en China, el prota se carga a médio ejército de ocupación japonés. Si fuese así de fácil, solo tendrían que soltar a Ben Affleck con una "pipa" en Japón y esperar un par de días...