Paso directamente al spoiler, que quiero despotricar sin piedad ni concesiones.
spoiler:
Déjenme explicarles, antes de darle al "No", por qué esta película me ha parecido más un bodrio insufrible propio de la sobremesa de Antena 3 que la única y, según multitud de críticos y usuarios de esta página, excelsa obra maestra del reputado señor Laughton. Partiendo del diez, le quitaré un punto a la película por cada error imperdonable que haya podido ver en ella.
9) Planitud de caracteres. En esta película no hay personajes verdaderamente humanos, que en su fuero interno se debatan entre unas actitudes y otras, entre una forma de ser más egoísta, oscura, y otra más desinteresada, honesta. Los buenos son buenísimos (como Rachel, la madre adoptiva de John y Pearl, tan recristiana y rebondadosa) y el malo, más malo que el tabaco (lamentable personaje de Harry Powell).
8) Moralismo rancio. Muy ligado al punto anterior, y también al siguiente. Toda la película transcurre entre espantosas digresiones bíblicas y sermones didácticos. El cúlmen viene con el personaje de Rachel, prototipo de mujer religiosa de una caridad absoluta iluminada por la fe de Dios que tiene en la Biblia su principal aliada. Quien quiera ver crítica a estas actitudes por parte de Laughton es que desea buscarle tres pies al gato.
7) Maniqueísmo absoluto. Se nos presentan los conceptos tajantes del bien y el mal. No hay gradación ni lugar para la reflexión. Laughton nos muestra su visión dicotómica del mundo sin dejar que nos escapemos a tan simplista visión de la realidad.
6) Inverosimilitud. Un par de críos de unos cinco y diez años se pasan la película huyendo de un adulto que viene de la cárcel y que debe estar más bien curtidito en eso de no dejarse tangar por nadie. Pero ellos lo consiguen, se la meten doblada constantemente. Willa Harper aparece muerta en el río a un metro de profundidad - su cadáver tiene que verse hasta en el estado vecino -. No había otro sitio para meterla, claro. Etcétera.
5) Lirismo frustrado. Si la película pretende mostrar los hechos desde el punto de vista de un niño, donde todo es una aventura fantástica que se acaba convirtierndo en un oscuro cuento de hadas con final feliz, se queda en un intento torpe y pacato de narrar una historia al más puro estilo onírico/poético. El ejercicio de estilo más cutre que he visto en mucho tiempo.
4) Final de cartón. Todo acaba estupendamente, el malo será condenado a muerte (si no lo lincha antes el pueblo... ¿ese es su concepto de justicia poética, señor Laughton?) y los niños encuentran un nuevo y cálido hogar. Como todos los huerfanitos tienen un regalo para mamá Rachel, John le hace un terrible apaño con una manzana, un pañito y una pinza. ¿Puede ser más empalagoso y sensacionalista? Parece sacado de un episodio de 'La Casa De La Pradera'.
Me quedo con la fotografía, un par de planos algo artísticos y, ya que estamos, con el derechazo que Ben Harper le mete a Powell desde su cama en la celda, tirándolo al suelo. Lo demás, para el olvido.