En esta película hay, desde el inicio, secuencias para recordar. Hay momentos en los que parece que estemos ante la película del año. Un Londres violento de lluvias nocturnas, ritos mafiosos y todos los lugares comunes del género desde una perspectiva original (el cadáver, la cita trampa, el "padrino" enfrentado a la sucesión, esos rusos tan rusos como aquellos italianos tan italianos...) Pero la fuerza se escapa por algún hueco del guión cuando vamos llegando al final... Merece la pena, pero deja la sensación desagradable de lo mucho que podría haber sido.
spoiler:
La película dura 99 minutos. Hasta el minuto 90, se teje una obra maestra que necesitaría de otra media hora más para desarrollar un guión perfecto. Pero todo se derrumba en los últimos 9 minutos más decepcionantes de los últimos años. La penúltina escena, en el muelle, es una insensatez. La última es una tomadura de pelo.
Todo el caso del robo y recuperación del bebé es flojísimo y desde luego no hace justicia a las posibilidades del guión y los personajes. La credibilidad se derrumba. La irritante pincelada amorosa (por favor, que alguien me explique a qué cuento viene el beso) le quita todo el interés como película. No obstante, la fuerza de la primera hora y media, el Londres oscuro y húmedo, el barbero y su sobrino, la ceremonia de los tatuajes y, sobre todo, la escena de los baños públicos, hacen que merezca la pena.