La película me ha parecido genial, sobre todo porque me ha hecho sentir durante toda la película. Es auténtica poesía y como tal suelo estar predispuesto a aceptar y a sentirla, no a explicarla. La poesía si la explicas se banaliza, se destruye, pero tras pensármela y repensármela al día siguiente llegué a algunas conclusiones y es que la película no cuenta un viaje en el tiempo, sino que más bien es una metáfora que cuento más adelante.
spoiler:
Muchos han dicho que que tiene que ver el tema de España, el inquisidor, etc en esto. Yo he he llegado a la conclusión, después de la escena en que el inquisidor va manchando el mapa de España con sangre según la va tomando, de que el Gran Inquisidor es en realidad el cáncer, la enfermedad, que va invadiendo el cuerpo de Izzy que es representado por España, e Isabel de Castilla es el alma de Izzy. La búsqueda de "él conquistador" del árbol de la vida no es más que la búsqueda que hace él como científico de un remedio. Ella finalmente acepta la muerte, la asume, y la concibe como un renacer de nuevo; por eso le cuenta a el la historia de los Mayas que enterraban semillas en las tumbas de los muertos para que el alma de estos renaciera a través de los arboles que crecieran. Por eso al final, cuando el finalmente acepta la muerte de ella, termina la historia que había escrito ella; y no la termina con un árbol que da la inmortalidad, sino el renacer continuo, ya que el conquistador muere y a través de él nacen plantas, como la que nacerá a través de Izzy al plantar él la semilla en su tumba finalmente.
Una excelente película sobre la muerte, la aceptación y la trascendencia de la vida.