Es una delicia ver esta película, como solo los grandes maestros saben, Woody nos lleva de la risa (casi carcajada) a la tristeza, dejándonos acongojados y de "regalo" un nudo en la garganta. Está de más decir que la dirección, fotografía, banda sonora y guión son óptimos.
A destacar la actuación del maestro, nunca antes había visto una actuación tan sublime de él.
Como todas las películas del señor Allen, debajo de los diálogos ingeniosos y cómicos, se esconden una tremenda carga ética y filosófica.
A destacar los personajes secundarios, parecieran salidos de una película de Fellini, Burton o Lynch.
spoiler:
Cuando Lou le dice a Woody que lo va a cambiar por otro agente, la mirada de Woody, no tiene precio.