Costa-Gavras nos brinda otra excitante historia tras "Amen" llena de suspense y tensión en una especie de trama vengativa y crítica hacia los cánones empresariales, presentado de una manera sutil y corrosiva.
El protagonista, Bruno Davert, se encuentra en paro desde hace bastante tiempo y ha perdido toda esperanza de encontrar un puesto semejante al que tenía, y que le encantaba. Hasta que un día se le ocurre la tremenda idea de que conseguiría el puesto de su vida si terminara con sus preparados adversarios candidatos al mismo empleo y así alcanzar su meta, su meta que es "Arcadia", la empresa en la que ansía trabajar.
Lo que nos ofrece esta película es sencillo, imagínense que una persona de apariencia normal, con familia, intachable y sensata un día decide volverse un asesino para seguir viviendo su vida con normalidad, estado que ha perdido desde que se encuentra desempleado.
Entenderlo no es fácil y exponerlo en un guión menos, pero el relato de esta película nos hace comprender a Bruno. Nos enseña sus puntos débiles, su toque de humanidad al perder fuelle cuando conoce personalmente a sus víctimas y también vemos su lado cruel y tremendamente meditado, con nerviosismo al principio, con seguridad al final.
En todo este terremoto el epicentro es José García, perfecto en el papel de hombre corriente y muy, pero que muy convincente.
"Arcadia" esconde una historia perfecta, con espesos parones entre un candidato y otro que alargan la película en demasía.
Te deja muy buen sabor de boca, incluso al conocer el desenlace.
spoiler:
Creo que me he perdido algo de la película o no he entendido la última parte, cuando aparece la misteriosa mujer.
Se supone que se trata de un personaje que ha aparecido antes (y que yo no he visto) o se trata de la representación de él mismo, del incompasivo contricante dispuesto a arrancarle el puesto.
Cada uno tome su conclusión.