|
Casi perfecta (9,5)
Es una verdadera pena que el director mexicano Alejandro González Iñárritu haya alcanzado la cúspide de su inspiración hasta la última parte de su trilogía. Si bien "Babel" ciertamente resultó ser desgarradora y creíble, su estilo narrativo se torna cansado tras el fantasma de "21 Grams" y "Amores Perros" (sin mencionar "Magnolia", "Happiness", "The Red Violin", "Short Cuts", "Pulp Fiction", "El Callejón de los Milagros", "Crash", "Elephant", "Mulholland Drive", "Notre Misique"… y sólo Dios sabe cuántos más). Por otro lado, dicho estilo se siente mucho más honesto y relevante que la sus dos filmes anteriores.
La narrativa, siguiendo el estilo fragmentado de su trilogía, sigue los destinos de varias personas, de distintas razas, continentes y posición económica. Un trágico accidente en Marruecos detonará el enlace entre estos individuos, llegando a trágicas, satisfactorias o indiferentes conclusiones, según se de el caso.
Al ser el cine coral un género tan cansado (llegando incluso a la monotonía), conviene no conocer demasiado sobre el nexo narrativo de "Babel". Lo que sí puedo mencionar, es que quizás al retratar la humanidad en estado actual, su disyuntiva teatral resulte mucho más rica y satisfactoria que el de cualquier film mencionado hace un par de párrafos.
Me gustó mucho su estilo caótico al retratar el reciente pesar político y racial mundial, pero también debo apreciar las múltiples escenas de válida reflexión que posee esta increíble cinta. Y si tomamos en cuenta sus repentinos cambios de léxico, cultura, o lingüística, entonces comprenderemos que estamos ante un monumental logro psicológico.
Las actuaciones son el mero soporte de este mencionado logro. Cada pieza es de gran importancia para la tonalidad de ésta película. Mi única queja quizás sería la adhesión de actores famosos que restan un poco de credibilidad a "Babel". Sin duda Cate Blanchett, Bratt Pitt y Gael García Bernal poseen el talento necesario para sus diversos papeles, pero al verlos plegados a acontecimientos tan dolorosos y desgarradores, ciertamente restan un poco de atención al mensaje central de entendimiento y fraternidad de la obra.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Por otro lado, su perfecto contenido técnico agrega auténtica épica a la visión racial de Alejandro González Iñárritu y de su fiel guionista Guillermo Arriaga Jordán. Su universal folklor permite apreciar la idiosincracia de cada región mundial. Desde las altivas montañas de Marruecos, pasando por la calidez mexicana, hasta la moderna visión de Japón, "Babel" restaura un compilado único de su caótico estilo fílmico. En pocas palabras, en cuanto a técnica se refiere (como música, escenografía y demás decoros), me atrevo a decir que "Babel" no comete error alguno al mostrar su insólita, pero muy honesta narrativa, que, queramos o no, jamás deja rastro alguno de indiferencia.
Sin duda alguna "Babel" resulta una titánica obra en todo su derecho, cuya única falla es que quizás llega demasiado tarde para acoplarse de manera perfecta a la filmografía de su creador, pero llega totalmente a tiempo dados los terribles acontecimientos que se viven actualmente. Dura, hipnótica y bastante lograda… si bien su sensible postura no siempre resulta honesta, hay que echar un buen vistazo a algunas de las más poderosas situaciones que he visto de manera reciente para captar con toda lucidez el importante mensaje de la película, que siempre procura retratar confrontaciones que preocupan… y que probablemente ocurren con más frecuencia de lo que imaginamos.
Edwin 
|