|
Si el pirata al final va a ser Verbinski
Se ve que Verbinski debió pensar que era su oportunidad de hacer algo mas ambicioso con las secuelas de Piratas del Caribe. Pero prisas para obtener un nuevo taquillazo y las ganas de volver mas serio algo que nunca debió dársele mas importancia que la de un mero entretenimiento, son mala combinación. El resultado es que tanto en la segunda parte como en esta, se alarga en exceso, hasta el aburrimiento, perdiendo de vista las virtudes y propósitos originales, convirtiendo al director en el autentico pirata de la función, porque lo que hace es robarnos el tiempo. En la mitad se podía haber contado lo mismo, mejor y no habría dejado la sensación de cansancio que provoca. Hay muchas escenas y subtramas que simplemente son innecesarias, que estorban para el desarrollo de la trama principal. Y si no que alguien me explique que hace la historia de Calipso ahí por medio. Nada, excepto crear una expectación que nunca se ve recompensada, al igual que otras (Davy Jones y Calipso o la de Will Turner y su padre), fruto de un guión poco afortunado. Lo mejor vuelven a ser los retratos de los piratas, desde el estupendo personaje de Davy Jones, Barbosa, por supuesto Jack Sparrow, pero también el desaprovechado personaje de Cho Yun Fat, que apuntaba alto y se queda en el intento. Son personajes llenos de carisma, bien caracterizados, bien interpretados, que literalmente se comen cada escena en la que aparecen. Y es que se nota el conjunto de excelentes actores que han elegido (al contrario que Orlando 'Legoland' Bloom, de una sosería impresionante o incluso una Kyra que no termina de llenar). Sorprende también de forma agradable la labor del diseño de producción, que permite a Verbinski momentos visualmente tan atractivos como las escenas nocturnas iluminadas por pequeñas luces, o la escena de los cangrejos de piedra con la surrealista visión del barco surcando la arena del desierto o incluso la delirante escena del Perla Negra y el Holandés Errante enfrentados en medio de un remolino gigante. Pero poco mas nos regala el director, que se revela torpe en el ritmo y excesivo en la cantidad de gags, divertidos en algunas ocasiones pero excesivamente infantiles y evidentes en la mayoría de los casos. El resto de los elementos del departamento técnico cumplen sobradamente en especial la fotografía, técnicamente impecable, con bellos paisajes pero en especial en las tomas de estudio y unos efectos especiales, en general perfectos, pero que en ocasiones dejan algo que desear, notándose mucho el trabajo digital. Pero al fin y al cabo, de poco sirven estos departamentos si ni el guión ni el director están a la altura. Es que es una lastima que no se decidieran por continuar con las premisas originales de la primera, discretas pero mas efectivas, porque si lo que se querían era hacer buen cine de aventuras marinas, mejor les habría ido si hubieran visto un par de veces Master & Commander, que en 5 min atesora mas cine del de verdad que en los 150 minutos que dura esta.
jairechu 
|