¿Quién dijo que se podía superar la bazofia de la anterior entrega?. No sé cuánto le costó al deficiente y cómico director "Joel Schumacher", pagar la nómina al galán varonil de moda, a la seductora Uma Thurman, al Gobernador de California, o al guapito de cara y etérnamente joven, aunque eternamente patético, Chris O´Donnell.... pero el resultado no puede ser más apestoso.
Es un intento de querer emular aquellos chascarrillos bat-estúpidos y bat-moñas de la bat-parguela de Robin en aquella infantiloide y cutre serie de los 60/70, que obviamente en aquella época y por tener un pase pues es totalmente digna, pero que en 1997 pues.... en fin, algo que no se puede consentir porque ningunea la inteligencia del espectador, así como el bolsillo del que tiene que pagar una conexión a internet medianamente digna para perder el tiempo en el Carremule, con tan deprimente resultado.
Creo que ya está todo dicho y que agregar algo más, sería rizar el rizo mucho más de lo que merece su triste director, si acaso, el "mega rayo ultra congelador (no frost)" que paraliza tanto a Batman como a Robin mientras ellos brincaban y saltaban por aquel decorado psicodélico y pastillero... ríanse Balay o Fagor.
spoiler:
A partir de esta película, a su director (Joel Schumacher), le prohibieron incluir en sus "películas" cualquier chascarrillo que llevara el prefijo "bat", así como alejarse a más de 50 metros de todo hombre o mujer que llevara traje de goma negro (porra y fusta incluida).