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Un actor cobarde
Es curioso como el bueno de Clint nos la ha jugado durante tanto tiempo, y a tantos de nosotros. Casi dos décadas; prácticamente, desde que empezó a dirigir. Aunque los hechos ya estaban ahí hace mucho, a la vista de cualquiera que se molestase en echar una ojeada.
En el comienzo, fue Leone. Y Leone dijo “hágase por un puñado de dólares”. O también valdría “Clint Eastwood VS. Gian Maria Volonté”. Como el primero es inmortal, acabó perdiendo el segundo, pero eso sí: la balanza interpretativa se inclinaba del lado de Gian. Mala suerte, soseras. Pasemos al segundo asalto. Entonces, la muerte tenía un precio, aunque no la de Eastwood, sino la de Volonté. El pobre Clint asistía impotente al duelo final entre aquél y Lee Van Cleef, siendo relegado al grado de mera comparsa. El hecho de que su careto ocupe todo el póster, importa poco o nada. Y, en fin, el resto es historia; buenos y feos se reparten los saquitos $ del malo. Aquí, ya se nota una ligera mejoría en el oficio de Clint, que por una vez se permite el lujo de salir bastante magullado (un paseo por el desierto tuvo la culpa), aunque Van Cleef y Eli Wallach también se mostraron intratables. ¡Canallas! ¡Abusar así del pobre Eastwood!
Tal vez, en un primer momento, la cosa no fue premeditada, pero algo me dice que nuestro colega terminó harto de que le chulearan protagonismo. “¿Para qué voy aceptar el cásting impuesto por el director de turno, cuando yo mismo puedo dirigir y contratar a intérpretes de 2ª división?” -pensó-. Con su debut tras la cámara, no obstante, le salió el tiro por la culata: "Escalofrío en la noche" refleja, casi mejor que ninguna otra película, la incapacidad actoral de Clint para componer personajes complejos, siendo fagocitado inmisericordemente por su compañera de reparto, una estupenda Jessica Walter.
Y así, llegamos a la presente "Infierno de cobardes". ¿De verdad alguien recuerda un sólo intérprete que trabaje en esta peli, aparte del propio Clint? Nooo, que va. Él es el único, el más duro, el más macho, el que tiene más cojones y, por supuesto, el más talentoso del embolado. A ésta, le seguirían, entre otros, "El fuera de la ley", "Ruta suicida", "Firefox", "Impacto súbito", "El jinete pálido" y, sobre todo, "El sargento de hierro"; todos ellos vehículos de lucimiento para el desmedido ego del californiano. Pues te diré algo, amigo Eastwood: para mí, ya no eres el más duro, sino un cansino fantoche neandertaloide. Si realmente quieres ver tipos duros, lárgate a Afganistán, Líbano o Irak, y míralos trabajar.
Sí, lo sé. Esta carta/opinión/crítica carece de ningún sentido en la fecha actual, con todas esas grandes interpretaciones al lado de Morgan Freeman, Gene Hackman, Meryl Streep, Ed Harris, Laura Linney, James Woods, Donald Sutherland, Hilary Swank… Pero, ¿y lo bien que se queda uno?
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: ¿La película? No tiene mayor misterio. El protagonista llega a un pueblo del lejano Oeste y dispara, folla, insulta, humilla y reparte hostias con total libertad. Entonces, América era pacifista, digo yo, porque en cualquier otro país, en esa época, Duncan habría muerto por causas no-naturales, al menos, 35 veces. Tiene buen ritmo, se pasa rápido y cuenta con algún que otro detalle bastante currado (principalmente la música y las escenas oníricas cuajadas de latigazos), pero eso apenas sirve para ocultar tanta fantasmada. Suerte que Sergio andaba despistado, porque si no la demanda por plagio habría sido de aúpa.
El bigotazo de Josh Brolin 
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