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Batiburrillo de ideas
Decepción absoluta con esta descompensada y a veces ridícula película.
Resulta que ayer mismo vi El juramento, también dirigida por Sean Penn.
Me llevé una grata sorpresa, que sobriedad en la dirección y sobre todo que buenas maneras las de Penn.
Sin embargo, Into the wild, es un batiburrillo de ideas, un conjunto de buenas (y ambiciosas) intenciones que no cuajan en ninguna de sus dimensiones.
Penn nos deja su gran manuscrito de la vida. Esta búsqueda de la verdad y de tantas cosas que a mi se me antoja bastante panfletario y político. Y como no podía ser de otra manera, pues todos conocemos el compromiso del director con las causas más desfavorecidas. Y lo aplaudo. Lo que ocurre es que para ello se sirve de la odisea de este hombre quimérico (fabuloso, eso sí, Emile Hirsch) que, sin desmerecer para nada su historia, a mi me pareció una excusa para dar rienda suelta a las ansias de Penn.
Ansias de convertirse en un director como europeo o como asiático, alejado del patrón hollywoodense que seguramente le espera (está llamado a ser un nuevo tótem de la dirección americana) y así nos planta escenas más propias de un arte y ensayo, o, incluso peor, de un videoclip de última moda. Después, y para compensar tanta imagen trascendente, nos cuela tipos de telefilm cutre haciéndolos pasar por personajes cruciales en el devenir del protagonista. Así, aparece Vince Vaugh haciendo el ridículo más espantoso en tres o cuatro escenas, un ancianísimo Hal Holbrook destinado irremediablemente al homenaje del gremio por su escena final en la camioneta y una Catherine Keener insustancial por lo vacío de su personaje. De la hermana voz en off ni hablo porque me dieron ganas de callarla en varias ocasiones.
Resumiendo, y como decía, un batiburrillo de ideas (cine de autor y telefilm que ya es complicado) que no acaban de cuajar, que se quedan a medio camino y con grandísimos bajones narrativos que rebajan el nivel de la misma (la escena con los danesas me dio ganas de abandonar la sala). Sólo el final, más puro, más "por fin has encontrado la idea Penn", eleva algo el resultado final de una película larguísima que para mi se ha convertido ya en la gran decepción del año.
En cuanto a los Oscar: no creo ni que Holbrok ni el montaje sean especialmente destacables para estar nominados. Zodiac, por ejemplo tiene mejor montaje y actores secundarios... buff, a patadas!
Un cinquito pelao.
pablo
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