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Un enérgico musical
No he visto la cinta original, pero sin duda esta película de Adam Shankman es un gran representante de un género que a día de hoy está bastante muerto, salvando excepciones como la reciente "Once" o "Chicago", obra a mi juicio realmente infravalorada. Hairspray tiene un gran mérito y es contagiar al espectador de felicidad, alegría, ritmo; le dan ganas de levantarse del asiento y ponerse a bailar, cantar y hacer el moñas. De ir a la droguería más cercana a comprarse laca para repeinarse hacia atrás. Es la Grease del siglo XXI, ni más, ni menos.
La historia es muy simple: una chica regordeta y baja decide presentarse a un casting para ser bailarina de un show de la televisión local. Baila y canta genial, pero su físico no es especialmente un punto a favor. Por una razón u otra, acaba entrando a formar parte del elenco y se convierte en la estrella principal... pero las cosas no son tan, tan fáciles.
El papel principal recae sobre Nikki Blonsky, que logra perfectamente crear un personaje que irradia energía. Además está arropada por una lista de actores brillante, comenzando por una inmensa Michelle Pfeiffer, un travestido John Travolta, Queen Latifah (menuda voz que tiene la tía, increíble), e incluso Christopher Walken se atreve a cantar. El resto de halagos van para los actores "jóvenes", entre comillas por que realmente no lo son: James Marsden (Cíclope en X-Men), Amanda Bynes, Brittany Snow, Zac Effron (High School Musical) y Elijah Kelley. Estos últimos tienen una voz cojonuda, o al menos en la película cantan de miedo, no sé si se les habrá retocado digitalmente... pero el caso es que, a ojos del espectador, son fabulosos todos ellos.
La fotografía sesentera, la laca, el uso de los colores, los escenarios, la labor de maquillaje y peluquería... la ambientación de Hairspray es tan buena como su banda sonora. Justamente todo esto contrasta con una película que trata temas como la integración e incluso el racismo, esto último llevado hasta extremos. Pero está tan, tan bien tratado, desde un prisma casi irónico, que nunca se hace pesado. De hecho, la canción de Latifah sobre el racismo es inmensa. ¿Mi favorita? Pues seguramente el "Good Morning, Baltimore" de Nikki, o "Without Love" de los cuatro-cinco jóvenes.
En resumen: si os gustó Grease, esta os va a encantar. Y si no os gustó Grease, vedla de todas formas... ¡poca sangre!
Caith_Sith 
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