Hay dos cosas reseñables y bien diferentes en esta cinta. Una es muy buena y otra es bastante mala.
Empezamos por la buena: Es una película de terror "a la juvenil" es decir, que te esperas un montón de sangre, escenas gore, sexo a todo trapo y chorradas por el estilo que se hacen cuando no sabes cómo rellenar una hora y pico. Pero este no es el caso. El principio es muy interesante; unos chicos, buscando la forma de tener el mayor subidón, deciden hacer una sesión de ouija pero algo sale mal y parece que la desgracia comience a cernirse sobre ellos. El ritmo de la película es realmente trepidante, y no te deja apenas tiempo para respirar, aunque tampoco sea de miedo propiamente dicho. Es interesante y, para como es la media, incluso buena.
Pero llega lo malo: Que obviamente, y como en el 70 % de las cintas, es el final. Cuando se descubre realmente qué pasa y cómo (ya te van explicando varias veces cómo se supone que debe pasar) sólo queda saber quién lo lleva a cabo y cuando eso se descubre, pierde todo su poder de atracción. Es un final algo flojito, la verdad.
spoiler:
Venga, en el fondo todos sabíamos que tarde o temprano el djinn ese poseería al hijo del loco, pero el cómo etc, es un poco penoso. Eso le quita puntos, al menos a mi entender.
En resumen, película interesante pero que tampoco es para quedarse con la boca abierta.