En esta ocasión, Jarmusch, uno de los pilares del actual cine independiente estadounidense, nos adentra en el pequeño gran universo de Don Johnston, un Don Juan cuarentón, ahora sólo en la vida, sin más que su gran casa y sus pensamientos profundos. Un dia recibe la noticia totalmente anónima, de que tiene un hijo de unos 19 años de una de sus relaciones pasadas. A partir de ahí inicia una busqueda de respuestas...
La película se desarrolla de forma correcta, con un buen ritmo, alguna que otra sonrisa, un Bill Murray que sólo con su careto melancólico llena la pantalla de sensaciones (como ya sucediera en "lost in translation"), ciertas imágenes de interes y originales... En definitiva, una buena película que siembra expectación en el espectador y, que a medida que se desarrollan los hechos, va pidiendo la necesidad de un desenlace a la altura de las circunstancias...
spoiler:
... pero que es lo que pasa que la película acaba de forma un tanto... no se como decirlo, simple? no sé, parece que se necesita al menos una semana para pensar que es lo que ha ocurrido al final, y me conclusión es que no ha sucedido nada. No sabemos si la búsqueda es un fraude, si al final su hijo es el chaval que sale corriendo, si es el de más allá, si ... parece que la conclusión es que cualquira podria serlo, pero... me parece un poco sencillote, por no decir estupido final. Yo, personalmente, hubiera necesitado un final más original, o una solución a la altura de las circunstancias. Por cierto, ¿a qué viene la carta rosa de la última novia que Winston, el amiguete investigador, se lleva a analizar a su casa y que nunca se sabe más de ella? Estoy desconcertado!