K-Pax es una idea tomada directamente de una película argentina, Hombre mirando al sudeste, de Eliseo Subiela. A diferencia de ésta, el guión ha sido sumamente retocado, generando un producto apenas similar desde ciertos esbozos, pero con una carga conceptual y un objetivo completamente distintos.
Softley toma el guión de Subiela pero lo transforma, dividiéndolo claramente en dos partes: la primera de ellas trata sobre la inserción de Prot en su nuevo medio y sus evidentes dones que lo llevarán a ser considerado un "paciente especial" dentro del manicomio. Aquí es donde el rostro más fantástico de la obra se hace presente, Prot es un verdadero sabio que sorprenderá a astrónomos con sus cálculos planetarios.
Es evidente que la vuelta de tuerca ha sido buscada, generando una intriga con respecto a la verdadera naturaleza del prota. La segunda parte muta rapidamente a una suerte de thriller pseudo policial en donde el médico, obsesionado, se desvivirá por conocer algo más sobre el origen de Prot. La trama se vuelve mucho más humana.
Sobre el final, Softley opta por un camino realmente curioso y que enriquece la obra desde la apertura a interpretaciones más profundas. (Spoiler)
spoiler:
El debate entre ser extraterrestre y hombre común toma un giro ENORME sobre el final, otorgándole al personaje una doble identidad: aquella que no pudimos evitar tener y la otra, la más soñada, ese otro yo construído de anhelos y convicción. Robert deberá volar alto, tan alto como Prot lo hizo.