|
Antes de que nos matemos.
Ayer hice el camino de Santiago para ir a ver la puesta de largo de Julie Delpy como directora (como de costumbre, pocas copias para películas como ésta).
Hay que anotar también que Julie se ha encargado del guión, la música, el montaje y la producción, además de protagonizarla, casi nada.
Parece más una película indie americana que un film europeo, y no me ha gustado demasiado su forma de enfocar el choque de culturas: lo americano (encarnado en Adam Goldberg) aparece como “lo normal”, o al menos como lo más normal, frente a la familia o los amigos de su novia francesa (Delpy), representados como gente bastante tarada e insoportable. La propia Delpy tiene alguna que otra rareza y algún que otro arrebato que dejan a cuadros al buen americano.
Pero dejando eso a un lado, no deja de resultar bastante graciosa, está muy bien interpretada, y también es cierto que dispara algunos torpedos contra Norteamérica (muy bueno ese grupúsculo de turistas yanquis que preguntan al protagonista dónde está el Louvre, y él los envía hacia los arrabales parisinos “por votar a Bush y ser fans del Código Da Vinci”).
En muchos momentos recuerda a “Antes del amanecer/atardecer” (también protagonizadas, y la segunda co-guionizada, por Julie Delpy), al presentarnos a una pareja paseando por París mientras hablan de sus entresijos personales entremezclados con los entresijos político-culturales del mundo. A veces estas coletillas culturetas quedan un poco como pegotes cercanos a lo pedante, pero en general no resulta una película presuntuosa sino simpática.
Eumelo 
|