Hacía siglos que no veía una película de terror tan buena como Dead Silence. Perdón si suelto algún spoiler, pero aún estoy emocionada xD.
El director de la película es James Wan, el de Saw, pero no esperéis encontrar escenas tan brutales y explícitas como en la susodicha película.
Mejor que la veáis.
Eso sí, aviso que el final es *OMFG*, totalmente inesperado y sorprendente, a mí me dejó tocada.
Lo peor de la película para mí fue lo predecible que es en lo que a las escenas de Mary Shaw se refiere. En seguida se sabe cuando va a palmar alguno.
Lo mejor (siempre en mi opinión) es que es poco explícita. Por suerte para mi estómago no hay apenas nada gore. También me gustó mucho la estética, sobre todo la del viejo teatro y la de la casa del padre de Jamie.
Pero lo mejor, sin dudarlo, son todos los muñecos, en especial Billy y el payaso del final *acojonantes*.
Total, que al final le doy un 9/10 porque ha conseguido que no duerma en dos días da miedo, el final es sublime y los muñecos molan.
spoiler:
Y así empieza la película. Una pareja recibe un paquete que contiene un muñeco de ventrílocuo. El chico se va y la mujer se queda sola en casa con el muñeco. La tía es muy lista, le pone en la cama y le tapa con una sábana... A continuación empiezan a pasar cosas raras en la casa (se ve en el tráiler) y la mujercilla va hacia la habitación... Lo habéis adivinado, muere. Ésto es lo que se encuentra el marido cuando vuelve de comprar la cena.
Aparece el típico policía que acusa a Jamie de haber matado a su mujer. Éste se emparanoia creyendo que el muñeco tiene algo que ver (no me extraña con esa cara de malo que tiene) y en la caja en la que le encontraron descubre que viene de Ravens Fair, su pueblo en la infancia.
Allí descubre la leyenda de Mary Shaw, una vieja ventrílocua acusada de haber matado a uno de los niños del pueblo.
Los familiares del niño se vengan de Mary Shaw y le matan, cortándole la lengua. Ella, en su testamento, deja claro que quiere que le entierren convertida en muñeca, y con todos sus muñecos, más de un centenar, a los que ella llama "sus hijos". Desde entonces, ha estado dedicándose a vengarse de todos aquellos que le mataron, haciendo que corran la misma suerte que la malograda ventrílocua, muriendo con la lengua arrancada.
Y hasta aquí puedo contar porque si no os destripo el final.