Esta película, con un adecuado tono de pesadilla, extravío y casi alucinación, nos plantea una posible respuesta a cierta pregunta que no suele hacerse el cine habitualmente (spoiler-1). La voz en off, la iluminación (uso y abuso de las sombras) y el ingenio de Ulmer consiguen que un clima desasosegante, muy propio de la situación (un hombre recapitulando de forma enfermiza sobre una situación límite), nos indique muy a las claras que hay cierta manipulación en lo que vemos sin precisar el típico y redundante final explicativo (spoiler-2).
La protagonista, por otra parte, es una presencia francamente turbadora. Hay un momento en el que él conduce y ella, aparentemente, duerme, que es de verdad acojonante. De repente ella abre un ojo y le mira; sin plano detalle, sin énfasis. Simplemente, sin más, le está mirando.
El bar en que trabaja, la carretera, esa noche lluviosa... Recuerdos, mentiras, idealizaciones... Extraña película. Extraña pesadilla.
Por supuesto también puede ser un caso extremo de mala suerte. Simplemente apunto otra opción.
spoiler:
1-¿Cómo contaría un asesino su historia? ¿Llegaría a creerse un asesino sus propias excusas? El cine no suele emplear la perspectiva hasta el punto de “engañar” al público haciendo pasar por auténticas situaciones que no son más que ensoñaciones.
2-Y lo hace sin que al final de la cinta aparezca el tío en un motel escribiendo todo en un cuaderno y memorizándolo. Simplemente lo dejan ahí. Y que cada uno saque las conclusiones que quiera. No cabe duda de que si se hiciera un remake (además de echar por tierra todo el encanto serie B), el final sería distinto. Él siendo interrogado y un policía diciéndole: “cuéntanos otra” o algo por el estilo. El resto, ya sabéis, subidón de música, conversaciones aclaratorias... Igual incluso informe del forense o, en un alarde de sutileza, flashbacks con imágenes de los cadáveres con heridas más graves de las que un "accidente" podría ocasionar.