Continuando en su reciente línea alternativa (paralela a la comercial, que le permite ganar pasta para sus coches y aviones), George Clooney sigue haciendo los papeles que le habría gustado hacer en los años 40.
Al contrario que Bogart y su quinta, cuyos personajes nunca se equivocaban, siempre ganaban una pelea a puños y eran capaces de las mejores deducciones, aquí se nos ofrece un personaje competente pero con sus debilidades, valiente pero resignado a no ser el mejor. Misterio, suspense, fotografía en blanco y negro espectacularmente bien hecha.
En ocasiones parece que es el mismísimo Gregory Peck el que está en pantalla. Pobre George, ¡si hubieses nacido treinta años antes! Ahora muy pocos quieren ir a al cine a ver estas cosas
spoiler:
La escena del avión ¿es un homenaje a Casablanca o la tachamos simplemente de plagio? En cualquier caso me encantó la fuerza de la escena, con la confesión última de Blanchett acerca de su colaboración con la Gestapo, y la separación silenciosa, tácita, lógica, a pie de avión.