Si le echáis un ojo a mis datos podréis observar como el cine oriental se halla entre mis favoritos. Esto es, principalmente, por los distintos encuadres, la importancia de la fotografía, el diferente ritmo narrativo y la sensibilidad con la que se narran las historias. Empero esto no es óbice para que de vez en cuando, en el seno del cine asiático, surjan películas que explotan sus características hasta el punto de hacerlas...como diría...excesívamente recargadas.
Ejemplo de ello es Dolls, una historia que muchos catalogarán de absurda y otros de obra maestra. Los que defienden la primera tesis seguro que, de antemano, no estaban predispuestos a ver una cinta con tanta carga simbólica; los de la segunda, prestaron su atención a tres historias con clara inclinación al clásico melodrama griego donde el amor gótico se desborda hasta lo onírico.
A unos y otros les diría que fueran objetivos y tildaran esta película como lo que es: Un film curioso que encierra muchos giros y metáforas, pero que a la hora de la verdad, pretende más que consigue...porque es que el amor, tal y como lo presenta Kitano, no sale rentable.
spoiler:
Giro:
1) Dícese de toda manifestación intelectual o artística que se desprenda de lo cotidiano, de lo establecido, o formalmente correcto para indagar en campos inexplorados.
2) Darle el sentido opuesto a algo para parecer intelectual y tirarse el pisto.