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UNA ODA A LA DIGNIDAD
Un merecidísimo éxito comercial obtuvo esta grandiosa película realizada con escasos recursos por el director iraní Majid Majidi. Un filme que, no obstante su gran austeridad técnica y aunque fue interpretada por actores no profesionales, supera con creces a cientos de superproducciones cuyo único mérito es el derroche técnico y los altos salarios que le pagan a los actores.
“NIÑOS DEL PARAÍSO” tiene la fuerza espiritual, la entrañable ternura, la profunda sensibilidad y el arte por esencia de otra obra inmortal: “Ladrones de Bicicletas” que realizara, en 1948, otro grande del cine, Vittorio de Sica.
Esta nueva historia de dos niños para quienes un par de tenis se convierte en una odisea diaria, nos apretuja el corazón, y nos hace amarlos y solidarizarnos con ellos sin restricción social, ideológica o moral de ningún tipo. Pero, lo que sentimos como algo cruel e inverosímil, es necesario comprender que es del tipo de pruebas que nos pone la existencia para afianzar nuestro camino.
De esta experiencia, Ali y Zahra, adhieren a sus vidas aprendizajes vitales: la confidencialidad, la puntualidad, el entendimiento de las razones del otro, la solución pacífica, la dignidad aun en condiciones de extrema pobreza, la perseverancia, la búsqueda de trabajo y el ejercicio honesto de éste... y, por supuesto, aprenden la hermandad entre ellos, y con el resto de la humanidad, porque ya saben lo que significa carecer y, con todos estos valores, ya no serán injustos con nadie en el mundo.
¡Qué bella película! No son sumas inmensas de dinero lo que hace falta para hacer una gran obra. Lo que se necesita es amor, visión y entendimiento del sentido de la vida.
Majid Majidi ha recibido por sus películas más de 50 premios internacionales pero, háblele de ellos, para que sienta el pudor de un hombre que, casi se avergüenza, de que tales premios le sean entregados en recintos donde se derrocha el dinero a borbotones, en vestuarios y escenografías, en vinos y en caviares, en salarios exorbitantes por escasos méritos… mientras su cine, que es un canto esperanzado, habla de las grandes limitaciones y de la pobreza de su gente.
Título para Latinoamérica: “NIÑOS DEL CIELO”.
Luis Guillermo Cardona 
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