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Sufriendo al Tren, Línea 6 123
Está crítica será mejor entendida por los pobres usuarios del maravilloso metro de Madrid que por los demás usuarios, pero vamos a intentarlo.
Son las ocho de la mañana en la línea 6 (circular) del ínclito metro de Madrid. Y nada más llegar al andén rápidamente te das cuenta que algo pasa, el andén está repleto con caras desencajadas de inquietos viajeros que miran su reloj. Los vigilantes con chalecos resplandecientes pueblan los andenes ¿Estarán esperando al Travolta y su banda de matones? ¡Noooo! Pues después de largos minutos de impaciente espera llega un tren abarrotado de gente ¿Ha habido un atentado? ¿Un secuestro? ¡Nooo! Supuestamente un tren se ha averiado y como todos los días una voz que puede ser la de Danzel anuncia lo de siempre ¡Un retraso! Todo el mundo llegará tarde a currar ¡Bieeeen!
Estábamos con los tipos del chaleco, no van armados, pero tienen cara de cabreo y fuertes espaldas, se abren las puertas de los vagones retrasados, salen disparados de dentro dos niños, tres embarazadas, dos viejos y el aire se puebla de dentaduras escapando de su ubicación. Otra andanada y logran salir los que de verdad quieren salir. Y luego llega lo divertido, la gente intenta entrar y no cabe, por lo tanto los fornidos tipos del chaleco empiezan a empujar consiguiendo sitio para los impactados trabajadores, da igual que sea uno encima de otro pero hay que meterlos como sea. Todos reaccionan como los secuaces de Travolta, se echan la mano a la chaqueta buscando una pistola para cargarse al vigilante, pero no hay suerte todos vamos desarmados, la seguridad del Metro de Madrid ha vuelto a ganara ¡Hijos de su madre!
Te acomodas encima de una ecuatoriana de 1,48 a la cual seguramente estés pisando la cabeza, te lo imaginas ya que no lo ves ya que un tío gordo y enorme te ha puesto el brazo en el cuello y te lo ha incrustado contra la barra de agarrarse del techo, un desconocido te clava un codo en los riñones, cuatro chicas monísimas son sobadas disimuladamente por los típicos salidos mentales, los descuideros hacen volar las carteras de los bolsillos de sus dueños…
De pronto te acomodas como puedes y empiezas a darte cuenta de que realmente es posible que el metro haya sido raptado pues se para interminables minutos en el túnel. La voz de Danzel te engaña vilmente: “No pasa nada, hay un convoy averiado y estaremos retenidos unos minutos”. No te lo crees, sabes que la banda de John está haciendo de las suyas, pues empiezas a notar que están utilizando armas químicas, empieza a llegar a tu pituitaria, una mezcolanza de olor a pies, sobacos, sudor impregnado días en la ropa, pedos y humedades de todos los tipos. Además como hacen todos los días los muy cabrones han quitado el aire acondicionado y cerrado las ventanas, el plan está en marcha y ha funcionado Travolta y sus secuaces se han vuelto a hacer con la línea seis, e irá muriendo de infarto, asfixia, y golpes de calor un pasajero por minuto.
Sigo en spoiler no cuento nada
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Después de varios minutos intuyes que Esperanza Aguirre (Presidenta de la Comunidad de Madrid) ha pagado el rescate por sus conciudadanos, pues el metro vuelve a caminar y por fin llega al andén. Abren las puertas y el personal vuelve a salir disparado, fuera esperan las ambulancias para llevarse a los nuevos hospitales a todos los que no han podido resistir la experiencia. Danzel pide calma por los altavoces.
John escapa como todos los días con el rescate a la espera de hacernos mañana un nuevo Pelham 123 a todos los pasajeros del bendito metro de Madrid, de nuevo ganan los malos.
Perdonarme la broma, pues de la peli poco o nada hay que decir, vulgaridad absoluta, que pasa de parecerte interesarte a partirte de risa. Correcta actuación de Travolta, empanamiento absoluto de Danzel Washington. Final gloriosamente gilipollas, pero gilipollas a más no poder. A mi lado se durmieron tres espectadores, luego tampoco os creáis demasiado lo de la acción. Pedete veraniego con actores conocidos y poco más, tiene más acción un día en la línea 6 de metro en hora punta de Madrid, no lo dudéis si queréis vivir una olorosa aventura.
Mis saludos y condolencias a todos los madrileños que usen la ínclita línea, y saber que estoy con todos vosotros, eso sí, para mi desgracia.
antipseudo 
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