Aún no sé de que trata esta película, cual es el meollo de la cuestión, ni el problema tan enorme que tienen para no poder ponerse un esparadrapo en la boca. De verdad, que gente mas cansina.
Luppi, Botto, Roth, Poncela son maravillosos actores, porque decidirían participar en tremendo coñazo es algo que no alcanzo a comprender, sólo por ellos van estos tres puntos que no sé yo si merecen ser menos.
Una película que defiende la tolerancia precisamente censurando al único personaje coherente de la historia ( sí señores, no quiero que mi hijo se drogue y arruine su vida, soy un auténtico fascista). Y la defiende con una verborrea que riete tú de Castro y sus discursos kilométricos.
Por qué los personajes hacen lo que hacen no me queda claro. No por mucho hablar conoces mejor a alguíen.
La película no emociona, no es intimista ( intimista de que), no es cercana, ni humana. Es un malpropósito, un intento de film que se queda en un debate entre todos y uno. Una auténtica birria.
spoiler:
Fíjate lo que te cuento, que al final cuando Cecilia Roth la palma lo único que piensas es: Va uno. Le toca a Poncela, por favor, que muera pronto.