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Sublime
Ópera (1791) de Johannes Chrysostomus Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), austríaco del período clásico, contiene escondidas referencias filosóficas y políticas que eran relevantes en el siglo XVIII. El libreto fue del masón Emmanuel Schikaneder.
No se debe pretender realismo, debe suspenderse el juicio sobre lo real (en todo caso más bien ver un western), se trata de un "cuento de hadas" en que la diversión está en la asociación entre imágenes, música y canto. Tampoco podemos pretender que una obra del siglo XVIII sea "políticamente correcta" de acuerdo a nuestras ideas actuales. Dicho esto para espantar las críticas desmedidas y anacrónicas, se puede admirar la increíble destreza de los cantantes. No se olvide que 1) es una ópera, alemana 2) Mozart era juguetón, 3) las reglas de lo posible son otras en los cuentos. El cine, por otra parte, permite un desarrollo de lo visual que es imposible en el teatro.
Para admirar la maravillosa magia de Mozart y del cine de Bergman durante más de dos horas, una experiencia de lo sublime, una experiencia "mágica".
Leonel 
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