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Ese amigo fiel
Aparte de los dilemas morales que pueda plantear acerca de la evidente apología de la venganza que introduce, creo que, con mucho, el principal problema de esta película es la construcción de los personajes así como la propia narración, que resultan bastante poco verosímiles. Si los dos roles principales no hubieran caído en las manos de buenos actores como Foster y Howard, la historia hubiera devenido en una ridícula parodia acerca de justicieros nocturnos. Lo que ocurre es que carece por completo de sentido que una simple periodista radiofónica, la frágil y refinada Foster, se convierta de la noche a la mañana en una caza recompensas de una efectividad letal y en una investigadora cuyas pesquisas dejan a la policía de Nueva York con las nalgas al viento. Aunque lo que encuentro más ilógico e incomprensible, máxime en un director de acreditada solvencia como Jordan, es el final, que creo que estropea los pocos aspectos positivos que ofrece la película. Resulta al menos entretenida, pero bastante frustrante.
P. D. Me ha llamado la atención el elevado grado de indignación que ha levantado esta película en cierto sector del público y la crítica, que han descubierto una arista novedosa de su director y su protagonista-productora. Tampoco es para tanto, hombre. Es lo que tiene mitificarlo todo, a veces el mito se viene abajo; entonces aflora a la superficie ese extraño que hay en cada uno de nosotros, y muchos defensores de la tolerancia y la libertad de expresión nos muestran un grado de intolerancia y de saña que recuerda bastante a la que se describe en la peli. Paz y amor.
SHINBONENINÁ 
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