|
En su justa medida
Siento que en este caso todos los protagonistas masculinos, salvo Harvey, tan estereotipados hasta la caricatura, decepcionen al espectador, todos fallan a sus chicas cuando no son directamente infrahumanos. A pesar de ello, la historia que se cuenta, cómo se cuenta y quien nos la cuenta, con ese final tremendo y magnífico (al estilo de quadrophenia), compone una película espléndida, dura como la vida misma y hermosa como la vida misma. Ridley Scott, con sus altibajos, hace una película arriesgada y como dice alguien en este foro, absolutamente infravalorada y en ocasiones vilipendiada -soy testigo- (justamente por tipos que se sienten molestos ¿acaso se ven reflejados en alguno de los clichés masculinos y temen que su pareja se largue?)
isadora 
|