Es una de las primeras películas "gore" que he visto (junto con Braindead, creo que fue la primera) y la verdad es que recibes un impacto monumental debido a la cantidad de depravaciones que expone nuestro amigo Buttgereit. Aunque las hay más duras incluso del propio director, se ha hecho un nombre por lo estrafalario del argumento, basado en el sexo en vez de las mutilaciones. Pero se nota ya la diferencia entre el splastick de Evil Dead o Braindead y el gore de verdad.
Es cierto que yo la recomendaría como algo interesante, como una obra de ingienería en el cine moderno, algo nunca visto, espeluznante, que muestra los placeres ocultos de ciertas personas que aparentan ser gente normal. Una radiografía del depravado, del enfermo sexual. Sin tapujos ni cortapisas.
Si lo que te mola es el simple gore por el gore tiene tres o cuatro escenas delirantes (ojo a la escena de la portada y el brutal acto final) que no te debes perder. Pero ya, no hay más, apenas existe argumento, el poco que hay es inconexo (¿qué pinta la escena del conejo?), la trama se centra apenas en un personaje rancio, soso, sin ningún carisma, más aburrido que la programación de Radio Maria, pésima banda sonora y demás despropósitos. Menos mal que no dura demasiado porque sino me hago el seppuku...
Si le doy el cuatro es por lo que la vi precisamente, por esas cuatro escenas sangrientas, enfermas, de pesadilla, magistrales y con imaginación (claro que debió gastarlo todo y no quedaba para el resto de la peli). Bizarrismo puro y duro.
spoiler:
Por supuesto, de lo poco salvable es para enmarcarlo en las mejores escenas gore de la historia.
Ese menage a trois con el cadáver y la novia es memorable, que incluso saca talento (vaya usted a saber donde) para grabar con fabrican ese pene de metal... Y esa escena final, inolvidable.
También es muy remarcable la escena de la muerte del tipejo que usan para el menage a trois, es tan surrealista, bizarra, falsa, sobreactuada, mala en definitiva que es que no provoca ni risa.