Quentin Tarantino narra esta vez la historia de Jackie Brown (Pam Grier), una azafata de vuelo que consigue un suplemento haciendo de correo para un mafioso y traficante de armas llamado Robbie (Samuel L. Jackson) al que sólo le importan dos cosas, su dinero y él. Cuando Jackie es detenida en aduanas tiene la oportunidad de colaborar para evitar la cárcel, sin embargo, decide idear un disparato plan del que sólo ella es conocedora.
Jackie Brown, al igual que todas las cintas de Tarantino (salvo Pulp Fiction) está, a mi juicio, tremendamente sobrevalorada. Mediocre historia en la que no están para nada cuidados los detalles, y en que la trama se resuelve con demasiada simplicidad. Los tiempos tampoco son demasiados acertados, se nos presenta de una forma rápida y caótica el núcleo del argumento, el plan de Jackie, y sin embargo se desarrolla de una forma tan lenta que en ocasiones raya el aburrimiento, atribuible al excesivo metraje del film.
Sin embargo, a la cinta también hay que reconocerle sus méritos. Tiene algunas escenas brillantes, un par de conversaciones repletas de los diálogos que han hecho grande a este director, dejando frases para el eterno goce de sus adeptos. Aunque sin duda, lo mejor de la película está en su interpretación. Samuel L. Jackson está increíble, genial. Robert De Niro pese a estar más discreto demuestra a base de destellos que es uno de los más grandes, y el resto del reparto están a la altura. Sólo por ellos, ya merece la pena sentarse en la butaca…
spoiler:
Algunas de las perlas que nos deja:
"Puede que mi culo esté tonto, pero no soy tonto del culo"
"Así que ¿No es tu novia ni nada? —¿Creías que lo era? —No estaba seguro. —Pero te la tiraste de todas formas. —Bueno... ella no... yo quería pensar que no era tu novia, aunque tampoco tuve mucho tiempo para pensarlo. —Uu... espero que después te sintieras culpable, es lo mínimo. —Sí, después sí"