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Luchas digitales de gladiadores.
El general romano Máximo (Crowe) es degradado tras la muerte del emperador (Harris), a quién el primero iba a sustituir, a manos de su propio hijo (Phoenix), a ser condenado a muerte. Logra escapar, descubriendo que el nuevo emperador ha asesinado a su mujer e hijo, y es comprado por un traficante de esclavos (Reed) y así se convierte en gladiador, luchando en varios sitios hasta llegar al coliseo de Roma, dónde espera saciar su venganza: asesinar al emperador.
Fue la gran triunfadora de su año en los Oscars -nada menos que mejor película, director y actor protagonista, cinco en total-, signo inequívoco de que la estulticia de los premios no esconde sino la falta de grandeza del film.
Un argumento astuto (el general que fue esclavo, luego gladiador, capaz de desafiar a un Imperio) realizada por Scott con su habitual virtuosismo técnico y con un generoso presupuesto, dónde lo mejor y más valorable sea quizás el homenaje y recuperación que Hollywood hace de un género tan querible y menospreciado: el "peplum" o cine de romanos.
"Gladiator" bebe de "La caída del Imperio Romano" de Mann o del "Espartaco" de Kubrick, fuentes clásicas, y a la vez antepone todos los mecanismos actuales del cine moderno (efectos digitales, visuales y especiales, diseño por ordenador...). A eso se suma una buena música, una adecuada campaña publicitaria y habemus éxito. Pero, si una vez más, por los Oscars los conoceréis, 5 Oscars 5, son pero que muy muchos.
Película dedicada al fallecido durante el rodaje Oliver Reed (muy buena interpretación) y con una destacable interpretación más que de Crowe o de Phoenix, de Connie Nielsen.
P.D: Por cierto, volveré a ver "Hannibal" que es del mismo año y está también dirigida por Scott. Ha sido masacrada por la crítica y mal acogida por el público pero, hijos míos, me parece una película magnífica, en todo superior a estas luchas digitales de gladiadores, que debieran promocionar para ver en "pay per view", por cierto, que su público tendrían seguro.
kafka 
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