Aburrida hasta decir basta. Apocalipsis tramposo. Personajes planos, planísimos. El cine americano ha llegado a un momento de tedio asombroso, capaz de autohipnotizarse con Nueva York destruído de la manera o forma que sea. Acabé bastante harto de ver la ciudad desolada y nevada.
La imagen de la Estatua de la Libertad es una copia barata del final del Planeta de los Simios.
spoiler:
Increíble lo que tarda en llegar la ola gigante por una de las avenidad de Nueva York, claro, es que si no el protagonista no salva a la chica.