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Máximo, Dumas y los puristas de la historia
Cuando vamos al cine esperamos de la película una serie de requisitos mínimos. Unos requisitos que si se cumplen ofrecen en su conjunto el objetivo final del cine: entretenimiento. Pues bien, Gladiador es paradigma de lo que hablo, una película con una factura técnica intachable, actuaciones solventes, música perfecta y una historia ingeniosa, aunque eso sí, harto improbable históricamente hablando.
Esta es precisamente la cuña por donde atacan los pocos detractores del film, que los hay, la poca veracidad histórica y el dudoso mensaje moral que subyace en el argumento. Y sí, hay elementos que no se corresponden con la época, pero ¿que más da? ¿Estamos viendo un documental o una película para entretenernos? Ciertamente me irritan los que van de listillos criticando una película por su poco rigor histórico sin saber, y a ellos va lo siguiente.
Alejandro Dumas, aparte de ser un reconocido escritor, era además un intelectual con comprometidas ideas políticas. En uno de los foros donde participaba, uno de sus adversarios, contrario a dichas ideas (un tanto liberales), le increpó diciendo que violaba la historia por medio de sus novelas, a lo que Dumas contestó: “Sí, efectivamente violo la historia…pero le hago bellas criaturas”.
Porque es que el cine al final es para entretenerse y con pocas películas lo podríamos hacer mejor que con esta, que es excepcional… En definitiva, y a pesar de los puristas de la historia, imprescindible.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Otro regalo para los "nuevos intelectuales". Según Enrique Melchor Gil, profesor titular de la Universidad de Córdoba en la parcela de historia antigua: “la batalla que abre la película es, sin ningún genero de dudas, la mejor reproducción del sistema militar romano que se ha hecho en la historia del cine...”. Si es que para hablar hay que saber...
Bardo the Archer 
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