|
Los caramelos de menta que chupó Kim Ki-Duk
“Peppermint Candy”, nos cuenta la historia en orden inverso, (es decir, como en “Irreversible”) de Yhongo, una persona destruida psicológicamente, estafado por su socio, abandonado por su mujer, mostrándonos su turbio pasado como policía y su juventud como militar y al mismo tiempo nos reafirma a su director Lee Chang-Dong, como uno de los directores que mejor sabe dominar la narrativa de sus películas.
“Peppermint Candy” es un film pesimista, donde la violencia es continua y la atmósfera es opresiva, la cinta transcurre durante los últimos veinte años de Corea del Sur, y aunque los hechos históricos sean eludidos, se nos muestra a Yhongo como una victima de dichos acontecimientos, un paradigma que aborda dos décadas de degradaciones e ilustra con claridad el trauma latente de la idiosincrasia coreana.
Los fans del cine oriental, la disfrutaran, y verán que “Peppermint Candy” es una de las pocas películas coreanas que han influenciado a Kim Ki-Duk, sino eres de estos posiblemente correrás el riesgo de no sentirte identificado con la historia.
Arakiri 
|