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"El dinero no es pa tirarlo a la basura, es pal tunning".
La frase del título encierra los principios básicos de toda una filosofía de vida paralela basada en el nihilismo, la confusión de los sentidos y la evasión lúdica a gran escala; producto de una sociedad de consumo cruel y despiadada que crea masas de jóvenes alienados y confundidos que no saben que hacer con sus vidas y aspiran a una existencia mejor basada en el éxito social, la fama y el consumismo.
¿Es el garrulismo suburbano un buen tema para una película? Probablemente. Estamos ante una obra que pretende hablar de sueños rotos, miseria económica y emocional, alienación... en un ambiente que jamás se había intentado retratar desde un punto de vista serio. ¿Es por tanto una película valiente? Dejemos esto para los sociólogos. Centrándonos en la película:
-Es bastante aburrida.
-Casi todas las escenas importantes son plagios (perdón, homenajes) de otras más famosas ("Pretty Woman", "Rebelde sin causa"...), pero con una pequeña vuelta de tuerca. Esto cuando se hace en los Simpson tiene gracia, aquí el problema es que también.
-Los actores en general reguleros, aunque por encima de todos destaca la brandoniana figura de Dani Martín, uno de los talentos más desaprovechados de nuestro tiempo dotado de una capacidad declamatoria sublime, un repertorio de registros infinito, una naturalidad portentosa y un glamour sobrehumano que lo convierten sin duda en el nuevo Robert de Niro (mierda, no encuentro la tecla de "sarcasmo").
-Se usan ciertos recursos interesantes (mezclar película y videoclip, sms en pantalla...) muy mal usados, y se usan otros que dan risilla tonta.
-El montaje y la realización son pobres.
-Los personajes son planos, tópicos y cansinos.
-La historia es tópica y previsible.
-Tiene un par de escenas que no vienen a nada.
-El conjunto desprende unos aires de cutrez y vergüenzajenismo notables.
-Además, es pretenciosa ya que busca ser un retrato veraz de los temas arriba expuestos.
Así pues no es mala por el tema y el ambiente escogidos. Es mala porque se han escogido para llamar la atención y no se ha hecho nada más que eso, escoger un tema algo llamativo.
Conclusión: una vez más, un director español, en su intento por resultar novedoso y transgresor, se olvida de contar una historia interesante y de hacerlo bien. A lo mejor no es que se olvidase, a lo mejor es que no sabe. Puede ser.
Entrañable 
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