Sí, como estos grandes peliculones de "aquella época" que ya apenas se ven. Pues QUILLS es uno de esos, por su gran dirección, por su excepcionales actores (Michael Caine es definitivamente EL REY), por su maravillosa puesta en escena (meto aquí al vestuario, la música, etc) pero sobre todo por su magnífico guión, el cual consigue (y he sido testigo de ello) que hasta el más mojigato y beato de misa diaria se plantee ciertas cosas al verla... eso sí, de principio a fin. Lo digo porque es un poco fuerte y por ejemplo, mi padre, hombre de convicciones religiosas, la quitó en mitad un tanto escandalizado. ¡Pero de haber aguantado hasta el final le hubiese gustado mucho, estoy convencido!
spoiler:
No, en serio, la peli se pone más interesante hacia su segunda mitad.
Mi escena prefe es aquella en la que la esposa del marqués le visita en su celda para regañarle y llevarle unos bombones. Él se los tira a la cara y la echa de allí, mostrando por primera vez en el filme su lado humano no monstruoso.
Aunque la escena del teatro es una jartá de reír.
Adoro las películas con múltiples interpretaciones.