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Película 'indie' de manual
‘Juno’ no merece ocupar el puesto de otras producciones con más sabor a Oscar como ‘American Gangster’, ‘En el valle de Elah’ o ‘Sweeney Todd’. No porque sea una película independiente, sino porque no estamos ante una ‘Pequeña Miss Sunshine’ original y fresca. Este es un producto deliberadamente confeccionado para encajar en los cánones de ese cine llamado ‘indie’ y está tan requetepensado que pierde por el camino cualquier atisbo de independencia, al menos en lo que a ideas se refiere.
No bastan unos títulos de crédito la mar de monos y montajes ingeniosos como el que nos viste a la chica preferida por el guaperas de la clase para teñir de originalidad una producción. Se quedan en meras anécdotas cuando la historia está plagada de tópicos sobre estilos de vida alternativos. ¿Por qué para ser rebelde hay que cumplir requisitos mínimos como tocar la guitarra eléctrica, escuchar grupos de rock sexagenarios y ser adicto a las películas gore? Esto ya no sorprende y al final lo alternativo termina siendo de lo más convencional. Y convencionalismo es precisamente lo que desprende la película de principio a fin.
La banda sonora, por ejemplo, está tan pretendidamente seleccionada que hasta el repertorio de ‘Anatomía de Grey’ resulta más honesto con el espectador. Pero si la música en ‘Juno’ es el colmo de la modernidad, mención aparte merecen esos diálogos de la protagonista tan inverosímiles como estudiados. Sus alardes de sabiduría alternativa terminan por convertirla en un personaje de lo más aborrecedor. No estamos ante una persona peculiar sino ante un cliché con bombo.
Uno se siente en todo momento alejado de la historia, pues no encuentra ni un solo detalle que la acerque a la realidad. Diálogos nada espontáneos, como el que mantiene Juno sobre música y cine (alternativo, por supuesto) con el padre adoptivo, y situaciones igualmente forzadas como en la que se enfrenta a su compañera antiabortista frente a la clínica, siempre acompañadas de una música igualmente innecesaria, terminan por descubrir el auténtico ‘leit motiv’ de esta película, vendernos como alternativa la moto convencional.
polvidal 
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