|
Irreverencia incontrolable… paciencia dadivosa
Miles de adjetivos positivos para un resultado sencillo y conmovedor, que me han trasladado por un momento 23 años atrás a través de las vivencias de Sang Woo, niño citadino irreverente, caprichoso, arrogante y orgulloso, con dificultad para expresar afecto y enfocar toda su atención en su “yo” interno. La contraparte es conformada por una mujer de edad que de pronto ha tomado el rol de abuela en abrir y cerrar de ojos, dulce y enternecedora, paciencia inmensa, perseverante en su afán por obtener un gesto amable de su nieto, quien a cada momento se muestra hostil y nada agradecido, por lo que la anciana hace por él.
Es una película que muestra un choque generacional, social y económico abordado de principio a fin, donde el chiquillo citadino es abatido por la privación de elementos enriquecedores de un entorno dotado por el mercantilismo, mientras que la abuela no comprende esas necesidades del niño y trata de complacerle por todos los medios. El contexto rural donde han rodado la película, sin duda fue un contacto directo con la naturaleza, con predominio de costumbres nada influenciadas por la tecnología y todo aquello que consideramos de suma importancia para nuestra subsistencia, mostrándonos solo esencial.
Todos los caminos llevan a casa… me ha trasladado a mi irreverencia incontrolable, ejercida en contra de mi abuela años atrás… paciencia dadivosa por parte de ella para con cada una de las que yo le hice, egoísta, manipulador y lepero... he de reconocerlo.
Sang Woo y su abuela es recomendación directa de una “Alma No Gemela”, pero de mucha confiabilidad para ser considerado como tal… Gracias HFB.
Coleccionista Visual 
|