Hay que tener un poco de paciencia con MICHAEL CLAYTON: está narrada en forma de puzzle que poco a poco se va componiendo. Eso, que al principio tiene un tanto despistado al espectador, se convierte en un recurso de primer orden para tenerte pegado a la butaca. Eso, y el trabajo excelente del trío protagonista, en especial la cara de bruja perfecta que tiene la Swinton.
A Clooney hay que seguir agradeciéndole que preste el careto para este tipo de películas denuncia. Aunque chupa demasiada cámara en planos un poco alargados para su lucimiento, tiene, además de esa belleza que derrite a las mujeres, un poder de imagen que llena la pantalla.
Muy recomendable para aquellos que disfrutaron con LA TRAMA, EL DILEMA o ERIN BROCKOVICH
spoiler:
Quizá peca de ser un poco previsible: todos sabemos que a Clooney no le va a pasar nada, y que al trastornado de Wilkinson, sin embargo, le quedan cuatro telediarios.