Después de tantas críticas negativas al respecto, reconozco que dudaba si enfrentarme a esta película o no, y aquí me tienen, un aprobado y no por los pelos.
Al hablar de "El número 23" hay que hacerlo de la obsesión que persigue a un hombre, no de un número malvado (como algunos osan decir) o de combinaciones que no tienen sentido; claro que no tienen sentido y que realizar operaciones con otro número cualquiera también podría llevarnos a caminos paralelos, pero no tiene nada que ver con esta trama porque el contexto que engloba al número 23 es el trauma de una persona que se aferra al mismo y éste le obceca*, de este modo las relaciones que percibe entre lo que le rodea y el número 23 son producto de su subconsciente*. Y sé de lo que hablo cuando digo que esto puede suceder, pues yo misma tenía un profesor que afirmaba que a través de la numerología, concretamente con una matrícula de coche, había podido visionar lo que sucedería el 11-S... a ver si no es para llevarse las manos a la cabeza, señores.
En mi caso, el suspense no ha sido demasiado intenso pero sí continuado, así como la obra en sí: curiosa y entretenida pero sin distinción entre otras tantas. Un buen film para ver, disfrutar y olvidar, como suele ocurrir con todo lo que lleva a cabo Schumacher. Lo realmente destacable es el reparto, bastante convincente por cierto, y Jim Carrey, ese hombre al que la cámara adora y que nació para vivir entre focos.
Algo que me ha llamado la atención son las absurdas preguntas que surgen sobre algunas escenas o frases de personajes, cuando justo antes no faltaban los reproches por el final cargante y detallado del que hace gala la película. Si de algún film han de decir "no entiendo esto", les aseguro que no es este; todo misterio queda resuelto y quizá esto le reste magia, pero evidencia la sinceridad y el cuidado que se ha depositado en ella. Si algo me indigna es que cuando se defiende una idea no se aporten suficientes alegaciones y se utilice únicamente la burla como arma; tanto en el cine como en otras circunstancias es un acto despreciable.
spoiler:
*Se obsesiona con el número 23 porque es la cifra que encontró entre unos papeles de su padre, el cual al suicidarse no dejó tan siquiera una nota.
*En su subconsciente, él retiene todas aquellas semejanzas con el número 23 que un día escribió en papel y que, posteriormente, sería hallado y publicado por el Dr. Sirius Leary, al cual la obsesión le condujo al suicidio.