Tengo que decír que para mí, ésta película fué la mayor decepción del año. Tenía muchas esperenzas cinéfilas puestas en ella, después de lo que había leído, que salí de la sala muy defraudado. En ningún momento llegué a pillarle el punto.
Bill Murray fue nominado a mejor actor por poner el mísmo careto toda la película. En todo momento transmite una sensación de desgana que contagia al resto del film, y en cuanto a Tokyo... pues como lo que pretende transmitir la película es la sensación de pérdida, pues uno se siente también como un extraño ante lo que está viendo. El trasero se remueve en la butaca ante la sensación de desconexión entre el espectador y la pantalla, incapaz de entender a los protagonístas y deseoso de que se enciendan pronto las luces.
Lo siento por Sofía. Nunca será una Corleone.
spoiler:
Lo mejor, nada más empezar la película, un plano del trasero de y las caderas de Escarlata Johansson. Menos mal que había algo que mirar aparte del careto avinagrado del Murray